Publicado el 26-04-2006 / Edición Nº 4 / Año III

 














LAS TECNOLOG√ćAS DE LA INFORMACI√ďN Y LA COMUNICACI√ďN: CAMBIOS EN EL MODELO DE COMUNICACI√ďN
por MarŪn, Antonio Lucas
Universidad Complutense de Madrid
MarŪn, Antonio Lucas (26-04-2006). LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN: CAMBIOS EN EL MODELO DE COMUNICACIÓN.
HOLOGRAMATICA - Facultad de Ciencias Sociales UNLZ
Año III, Número 4, V1, pp.15 -33
ISSN 1668-5024
URL del Documento : https://cienciared.com.ar/ra/doc.php?n=371
URL de la Revista : https://www.hologramatica.com.ar
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RESUMEN:
<SPAN style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: 'Times New Roman'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA">En la fase reciente del proceso de<SPAN style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </SPAN>modernización, en la evolución hacia la nueva sociedad de la información y del conocimiento, se han alterado considerablemente los modos que tenemos de comunicación. El uso intensivo de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ha dado lugar a cambios importantes de la vida social que debemos ir racionalizando y comprendiendo con más precisión. Desde mitad del siglo XX ha cambiado la concepción general de la comunicación, con la aparición de distintos modelos explicativos de sus elementos constitutivos y con consecuencias teóricas y prácticas. En la actualidad, con la expansión creciente de Internet y de los teléfonos móviles, están apareciendo unos nuevos modelos de comunicación más individualizados, flexibles, interactivos y participativos. Todo ello ha reforzado, el cambio en los procesos educativos y de trabajo, potenciando la enseñanza online, en especial en la enseñanza de postgrado. También se han consolidados los cambios iniciados en el trabajo, patentes en<SPAN style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </SPAN>el inicio de las sociedades post-industriales, dando lugar a nuevas propuestas en el campo de la teoría de la organización. Merece la pena hacer una somera reflexión sobre estos temas partiendo de la consideración de los modelos comunicativos.</SPAN>
PALABRAS CLAVE: Comunicaci√≥n, modelos interactivos, modelos complejos.
ABSTRACT:

In the recent phase of the modernization process, in the evolution towards the new information and knowledge society, the ways that we have of communicating have been considerably altered. The intensive use of the new Information and Communication Technologies (ICT) has given rise to important changes of the social life that we have to rationalize and understand more precisely. Since the middle of the 20th Century the general conception of communication has changed, with the appearance of different explanatory models of their constitutive elements and with their practical and theoretic consequences. Currently, with the increasing expansion of Internet and the mobile phones, new and more individualized, flexible, interactive and participative communication models are appearing. All these have reinforced  the changes in the educational and labor models, harnessing the on-line education, specially the post grade education. Moreover, the changes initiated at work, present in the beginning of the post-industrial societies, have been consolidated, giving rise to new proposals in the field of organization theory. Is worth to reflect about those subjects from a consideration of the communicational models.

 

 

KEYWORDS: Communication, interactive models, complex models.

1.      Introducción

Sobre el cambio de modelo

 

            El punto de partida es la consideración de que el estudio de los modelos tiene una gran importancia en las ciencias sociales al permitir trabajar en tres ámbitos diferentes: los problemas de la ciencia (nomenclatura, valoración y modelos), los elementos que forman la cultura (técnicas, código simbólico, modelos y mundo normativo) y el estudio del proceso de la investigación científica (generalizando de las hipótesis a las teorías y de éstas a los modelos). De estos tres es especialmente importante el de su utilización por la ciencia para intentar explicaciones coherentes de la realidad. En efecto, los científicos sociales, como los investigadores en otros campos, tienen una noción general del ámbito de su trabajo, que lógicamente influye en la forma de acercarse a él y de intentar explicaciones de forma coherente y en profundidad.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† En la ciencia se entiende por¬† modelo ‚Äúla noci√≥n general del campo en que trabaja, una imagen mental de la composici√≥n del mismo y de la forma de operar en √©l" (Inkeles 1972: 59). A estas ideas gen√©ricas primigenias sobre la realidad, que son previas y acompa√Īan a cualquier aproximaci√≥n cient√≠fica, les llamamos modelos. La utilizaci√≥n de modelos es universal, se ha hecho siempre y en todas partes. No es algo exclusivo de los c√≠rculos cient√≠ficos. Al movernos en el √°mbito del sentido com√ļn nos encontramos con la utilizaci√≥n usual de modelos no elaborados, mientras en la ciencia hay una cierta organizaci√≥n del conocimiento, lo que supone manejarse en unos esquemas generales producto de realizaci√≥n intencionada y reflexi√≥n. Esto es independiente del car√°cter expl√≠cito o impl√≠cito de la elaboraci√≥n. En efecto, ante la sorpresa de lo desconocido, siempre ha sido normal recurrir a comparaciones con cosas o seres m√°s familiares, como medio de ampliar la comprensi√≥n de los fen√≥menos. La analog√≠a es una forma habitual de proceder en el conocimiento, intentando ir de lo pr√≥ximo y abarcable a lo lejano o desconocido. Esto es especialmente necesario cuando se desea reducir a un esquema sencillo una realidad compleja y escurridiza como la social. En cualquier caso, solamente partiendo de un dominio y comprensi√≥n intelectual general de una situaci√≥n es posible plantearse un conocimiento m√°s completo y profundo de la realidad concreta que nos interesa.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† El empleo de modelos es frecuente en todos los campos del saber cient√≠fico. Repasar algunos de los modelos utilizados por los hombres nos puede ser √ļtil para comprender mejor el significado de este concepto, pero nos llevar√≠a demasiado lejos. Podr√≠amos referirnos a algunos casos que pueden ser ilustrativos en distintos estudios. As√≠ tenemos, por ejemplo, que, en Astronom√≠a durante mucho tiempo se emple√≥ el modelo del car√°cter central de la Tierra entre las estrellas, superado por otro helioc√©ntrico y se ha terminado con una consideraci√≥n general c√≥smica. Los primeros estudios de Geograf√≠a part√≠an de la consideraci√≥n gen√©rica de la Tierra como un plano, con unos l√≠mites conocidos posteriormente se fue imponi√©ndose la idea del globo terr√°queo en Occidente. En el campo de las Medicina, el modelo tradicional de enfermedad durante la Edad Media era pensar que estaba producida por la introducci√≥n en el cuerpo de unos ‚Äúmalos esp√≠ritus‚ÄĚ, posteriormente vino la consideraci√≥n del ataque por g√©rmenes ex√≥genos, para abrir la puerta a posibles evoluciones degenerativas. En el campo de la ciencia f√≠sica, tenemos el modelo at√≥mico de B√∂hr, en un esquema que podr√≠a considerarse calcado del helioc√©ntrico.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Podemos considerar ventajas de la utilizaci√≥n de modelos por la ciencia las siguientes: evita empezar de cero en cualquier estudio; ayuda a encauzar el esfuerzo en una determinada direcci√≥n, lo que facilita la acumulaci√≥n de conocimientos; y hace posible la comunicaci√≥n. Como inconvenientes se han se√Īalado que: nos dan un enfoque previo de la realidad del que puede costar salir; al moverse a un elevado grado de abstracci√≥n no facilita el contraste con la realidad; y dificulta el cambio. La utilizaci√≥n de modelos es muy provechosa al indicarnos el amplio campo por el que debe discurrir la b√ļsqueda, pero tambi√©n tiene unas posibles consecuencias nocivas si nos oculta de tal manera la realidad que nos impidan ver nuevos hechos. Esto exige un cierto planteamiento cr√≠tico con los mismos modelos que siempre deben adoptarse con reservas, en tanto en cuanto no nos alejen de la realidad. En definitiva, no podemos olvidar que las propuestas de la ciencia deben deducirse de la realidad, no de los modelos.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Este concepto de modelo es paralelo al de ‚Äútipo ideal‚ÄĚ manejado por Max Weber y al de ‚Äúparadigma‚ÄĚ utilizado por Theodor Kuhn. Ambos autores en su conceptualizaci√≥n precisa para referirse a importantes hitos de la investigaci√≥n est√°n se√Īal√°ndonos unos planteamientos te√≥rico y unas propuestas pr√°cticas de donde es f√°cil deducir unos caminos de confluencia que hace que podamos utilizar de forma general estos tres t√©rminos como sin√≥nimos.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† En efecto Weber da una gran trascendencia a la utilizaci√≥n de los tipos ideales en la investigaci√≥n social y piensa, en su momento, que su utilizaci√≥n es su gran aportaci√≥n metodol√≥gica. En efecto para Weber los conceptos, el experimento racional y los tipos ideales son los tres grandes pasos o elementos que permiten el progreso cient√≠fico y la paulatina eliminaci√≥n de los poderes ocultos e imprevisibles, a la vez que la implantaci√≥n creciente de la l√≥gica, el c√°lculo y la previsi√≥n. El primer paso se da en Grecia donde los conceptos permiten colocar al hombre en el terreno de la l√≥gica y le obligan a admitir la verdad o la mentira de lo afirmado. El segundo paso se hace patente en el Renacimiento con los experimentos que permiten el contraste con la realidad de las propuestas deducidas te√≥ricamente. El tercero lo elabora el mismo, al plantear tipos ideales como la ‚Äúburocracia‚ÄĚ,¬† la ‚Äúdemocracia‚ÄĚ o el ‚Äúhomo econ√≥micus‚ÄĚ.

 

Los tipos ideales, tal y como los define Weber, son reconstrucciones estili¬≠zadas en funci√≥n de unos elementos o rasgos t√≠picos acentuados, ¬ęse obtiene un tipo ideal acentuando unilateralmente uno o varios puntos de vista y encadenando una multitud de fen√≥menos dados aisla¬≠damente, difusos y discretos, que se encuentran en gran o peque√Īo n√ļmero, en distintos lugares, que se ordenan seg√ļn los precedentes puntos de vista ele¬≠gidos unilateralmente, para formar un cuadro de pensamiento homog√©neo. No se encontrar√° en ninguna parte, emp√≠ricamente, un cuadro semejante en su pu¬≠reza conceptual: es una utop√≠a que plantea a la labor historiogr√°fica la tarea de comprobar, en cada caso singular, en qu√© medida la realidad se acerca o se aleja de ese cuadro ideal... Ese concepto, empleado con precauci√≥n, presta un servicio espec√≠fico a los fines de investigaci√≥n y de ilustraci√≥n¬Ľ (1973: 79).¬† Y de es¬≠ta manera aparecen utilizados de forma pr√°ctica en todo su obra pues, como nos se√Īala en Econom√≠a y Sociedad, ¬ęel m√©todo cient√≠fico consistente en la construcci√≥n de tipos investiga y expone todas las conexiones de sentido irra¬≠cionales, efectivamente condicionadas, del comportamiento que influyen en la acci√≥n, como desviaciones de un desarrollo de la misma construido como puramente racional con arreglo a fines¬Ľ (Weber, 1969: 7).

 

De los comentarios que el mismo Weber (1973: 79-89) hace sobre los tipos ideales pode­mos deducir su importancia para la tarea científica, que nos parece desmenuzable en las siguientes consideraciones: l.        Pretende guiar el juicio de imputación en la investigación; 2. No es una hipótesis, desea orientar en la formación de hipótesis; 3. No es una exposición de la realidad, que pretende dar medios de expresión unívocos para representar; 4. No es un promedio, sino el realce unilateral de uno o varios puntos de vista y la reunión de una multitud de fenómenos singulares, que encajan en un cuadro conceptual en sí unitario; 5. Inhallable empíricamente en la realidad: utopía que la historiografía puede comprobar si concuerda con la realidad; 6.   Empleado con precaución puede ser de gran utilidad para los fines de la investigación y la ilustración; 7.    Permite síntesis, que de otra forma no se podrían alcanzar; 8. Intenta aprehender, en conceptos genéricos, individuos históricos o sus elementos singulares; 9. Debe evitarse la confusión de realidad y modelos -teoría e historia-, empleándolos como esencia de la realidad o como lechos de Procusto.

 

            En este mismo contexto debemos entender la noción de Kuhn (1975) de "paradigma", definida como conjunto de ideas y creencias enraizadas en el contexto social de una comunidad. Estos paradigmas o "modelos científicos" son una parte muy importante de la aproximación de la ciencia a la comprensión de la realidad, definiendo el campo en que la ciencia se puede mover. Por ello, puede afirmarse que los grandes avances en la ciencia, las "revoluciones científicas", se dan mediante cambios de paradigma, en la medida en que permite otras concepciones de la realidad, y, por consiguiente, plantearse otros problemas. Por otra parte el mismo Kuhn nos ilustra de las dificultades que conllevan los cambios de paradigma, hasta el punto de que no son normalmente por la fuerza de la ideas, sino por  muerte del contrincante.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† En cualquier caso, parece necesario ser consciente del nivel de generalidad que el investigador utiliza sus afirmaciones. No es lo mismo estar en el campo de los modelos, (sin referencias emp√≠ricas), que en el de las teor√≠as (con referencia indirectas, a trav√©s de las hip√≥tesis conectadas con ellas), las hip√≥tesis (directamente contrastables) o las observaciones evidentes de la realidad. Los modelos son √ļtiles o in√ļtiles, pero no tiene sentido hablar de falsedad o verdad, al no ser posible la comprobaci√≥n emp√≠rica, aunque puede haber una relaci√≥n l√≥gica general. Las teor√≠as son verdaderas indirectamente si las hip√≥tesis deducidas de ellas lo son. Las hip√≥tesis, por definici√≥n, son contrastables y su formato es¬† el de un enunciado calificable de verdadero o falso.

 

            Los modelos utilizados por la ciencia suelen desarrollarse en una pluralidad de teorías de las que se pueden deducir lógicamente diferentes hipótesis, que se someten a contraste en diversas observaciones. Hay, por consiguiente un diferente grado de generalidad de las proposiciones del científico que van de los modelos a las teorías, a las hipótesis y a las observaciones.

 

2. La comunicación en las ciencias sociales

 

            Es llamativo que los llamados sociólogos clásicos, de Comte a Weber, prestaran tan poca atención a la comunicación. Todos ellos tienden a ver a la nueva sociedad moderna, que se hace patente en el siglo XIX, como industrial. La industria, la factoría, se considera que es el elemento dinámico y transformador de las sociedades modernas que empezarán denominándose  terminarían siendo llamadas sociedades del trabajo. Lo que ocurre es que se va haciendo cada vez más evidente que el trabajo es sobre todo una actividad comunicativa.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Se puede decir, as√≠, que la aparici√≥n de la Sociolog√≠a de la Comunicaci√≥n -una sociolog√≠a especial centrada en la comunicaci√≥n- es algo muy reciente, se hace patente ya avanzado el siglo XX y que su elaboraci√≥n sistem√°tica est√° ocurriendo en la actualidad. En efecto, aun siendo la comunicaci√≥n una de las claves de la vida en sociedad y de la existencia humana, su estudio con pretensiones cient√≠ficas es algo moderno. Sin embargo, no han faltado en las ciencias sociales desde sus inicios autores ‚ÄĎcomo Cooley o Mead‚ÄĎ centrados en la investigaci√≥n de algunos de los problemas de la comunicaci√≥n humana, incluso dando lugar a escuelas espec√≠ficas como el interaccionismo simb√≥lico. Pero ha sido la aparici√≥n de la prensa de masas a comienzos del siglo XX y la extensi√≥n de la comunicaci√≥n social, de los medios de comunicaci√≥n de masas o de los medios industriales de comunicaci√≥n, como se les quiera llamar, y su creciente importancia, lo que ha hecho de detonante para que desde distintas disciplinas se abordara cada vez m√°s el tema de la comunicaci√≥n.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† La preocupaci√≥n por el estudio de la comunicaci√≥n se puso en marcha en tres niveles diferentes: f√≠sico, sem√°ntico y sociocultural. El primero, propio de ingenieros y f√≠sicos, ha dado lugar a un impresionante desarrollo en el campo de las telecomunicaciones; el segundo se manifiesta en el desarrollo de la ling√ľ√≠stica y socioling√ľ√≠stica; el tercero es el propio de las ciencias sociales, y en el que vamos a centrar nuestra atenci√≥n.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Dentro de las ciencias sociales han sido sobre todo los psic√≥logos, los soci√≥logos, los polit√≥logos y los antrop√≥logos, los que han prestado mayor atenci√≥n a la comunicaci√≥n. Aunque, progresivamente, y siempre en torno a las necesidades te√≥ricas de la pr√°ctica comunicativa ‚ÄĎel periodismo, la transmisi√≥n audiovisual, la publicidad o las relaciones p√ļblicas‚ÄĎ han ido apareciendo comunic√≥logos o especialistas en comunicaci√≥n.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† En cualquier caso, es necesario insistir en que la realidad de los medios de comunicaci√≥n social ha sido el acicate y el elemento esencial en la promoci√≥n del estudio de la comunicaci√≥n. La existencia de los medios de comunicaci√≥n de masas es una caracter√≠stica indudable de la sociedad moderna. Estas sociedades, de gran dinamismo, tienen adem√°s en los medios uno de sus elementos distintivos. Los medios constituyen por otra parte una instituci√≥n con unos papeles claramente definidos: emisores, p√ļblico receptor y mediadores.

           

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Por todo ello podemos hablar tambi√©n de un creciente inter√©s en la evoluci√≥n de las ciencias sociales por los temas comunicativos, como puede verse en la creciente demanda de conocimientos en este campos, que han dado lugar a una explosi√≥n de Facultades de comunicaci√≥n en todo el mundo Esto se hace patente tambi√©n en los estudios m√°s especializado sobre aspectos incluso muy concretos de la sociedad, como es el caso de las organizaciones, la agrupaci√≥n de personas para conseguir objetivos dif√≠ciles. La preocupaci√≥n te√≥rica ‚ÄĎestudios universitarios y centros de investigaci√≥n‚ÄĎ acompa√Īa al crecimiento de la pr√°ctica profesional comunicativa ‚ÄĎgabinetes de prensa, relaciones p√ļblicas, lobbing o publicidad‚ÄĎ.

 

            Recientemente parece que se ha acentuado incluso esta importancia de la comunicación. Para percibirlo no hace falta más que salir a una calle céntrica de una ciudad desarrollada y cruzarse con multitud de persona hablando solas con un monitor que llevan en su mano o simplemente colgado en la oreja. Ir sin un teléfono móvil a cuestas es ahora para muchas personas algo impensable. Todo ello tiene que ver con las posibilidades de comunicativas de las nuevas tecnologías. Hasta la pasada década se hacía referencia a las TI (Tecnologías de la Información), ahora se habla más de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación)

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† En las dos √ļltimas d√©cadas se ha hablado del cambio generalizado hacia un nuevo tipo de estructura social postindustrial, la Sociedad de la Informaci√≥n (o informacional como indica Castells). Se considera que en ella el principio productivo y reproductivo b√°sico es la informaci√≥n (datos organizados, refinados en conocimiento) es ahora nuestro "recurso crucial", sobre el que debemos dirigir nuestra reflexi√≥n; esto nos permitir√° se√Īalar algunas v√≠as centrales por donde va a discurrir la sociedad del futuro.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Siguiendo a Claveland (1990: 329-330), en su discurso inicial sobre las sociedades informacionales, podemos pensar en ellas siguiendo las siguientes proposiciones: 1. La informaci√≥n se expande, los l√≠mites al crecimiento del conocimiento que impone el tiempo disponible no tienen sentido si hablamos de la humanidad, capaz de integrar toda su experiencia colectiva a trav√©s de individuos relevantes; 2. La informaci√≥n no es un recurso escaso; 3. La informaci√≥n es sustituible, puede reemplazar de forma creciente al capital, al trabajo y a los materiales f√≠sicos; 4. La informaci√≥n es transportable, tan r√°pidamente como la velocidad de la luz, en consecuencia lo remoto es ahora m√°s una elecci√≥n que un tema geogr√°fico; 5. La informaci√≥n es difusiva, tiende a ser permeable, m√°s permeable cuanto m√°s se tiene; 6. La informaci√≥n es compartible, m√°s que intercambiar se comparte, y no se ajusta a los acuerdos o pactos suma cero del mercado o de las relaciones internacionales, suele crecer en la medida en que se tiene en com√ļn

 

3. Cambios en el modelo comunicativo

 

            Al considerar los primeros estudios con pretensión científica de la realidad crecientemente importante de la comunicación, ya en el siglo XX, podemos ver que se han utilizado diferentes modelos en su intento de comprenderla, racionalizarla y explicarla.  Estas ideas generales podemos sistematizarlas históricamente en tres tipos de modelos utilizados hasta ahora: los lineales, los circulares y los que insisten en la mediación. Pero los cambios muy recientes, debidos a la explosiva e intensa extensión de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, han hecho necesario ir planteando la necesidad de un nuevo modelo, al que vamos a intentar ir perfilando.

 

Modelo lineal

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Suele considerarse que el primer modelo de comunicaci√≥n generalmente aceptado es el de Harold Laswell, que intenta hacer en 1948 una ‚Äúteor√≠a de la transmisi√≥n de mensajes‚ÄĚ, con su famosa definici√≥n del acto de comunicaci√≥n que piensa debe contestar a las siguientes cuestiones: ‚Äú¬ŅQui√©n, dice qu√©, en qu√© canal, a qui√©n, con qu√© efecto?‚ÄĚ. Como estudioso de la propaganda, su pensamiento est√° centrado en la comunicaci√≥n colectiva o de masas.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† A partir de este momento el estudio del proceso de comunicaci√≥n tiende a concentrarse sobre una u otra de esas cuestiones. Los acad√©micos que han estudiado el ‚Äúqui√©n‚ÄĚ, el comunicador, miran los factores que inician y gu√≠an el acto de la comunicaci√≥n. Llamamos a esta subdivisi√≥n del campo de estudio an√°lisis del control o del comunicador. Los especialistas que han enfocado su trabajo en ‚Äúdice qu√©‚ÄĚ realizan an√°lisis de contenido. Cuando la principal referencia tiene que ver con la persona alcanzada por los medios, hablamos de an√°lisis de audiencias. Si la cuesti√≥n es el impacto sobre la audiencia el problema es de an√°lisis de los efectos (Leiss, 1994:128). Podr√≠a decirse que el modelo de Laswell, como en toda la etapa procedente proviene de la preocupaci√≥n por la naturaleza y efectos de la propaganda.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Casi coincidiendo con esta primera propuesta, en 1949, Claude Shannon y Warren Weaver iniciaron la Teor√≠a Matem√°tica de la Informaci√≥n, orientada a estudiar aspectos t√©cnicos (ingenieros) de la comunicaci√≥n ‚Äďde hecho podr√≠a decirse que Weaver hace una interpretaci√≥n discursiva de la teor√≠a matem√°tica de Shannon- y as√≠ incorporar los elementos adicionales de se√Īales y ruidos, as√≠ como la transmisi√≥n y recepci√≥n de dispositivos. Tenemos as√≠ el siguiente esquema. Adem√°s se concibe el canal como un medio tecnol√≥gico o natural. Para Weaver la teor√≠a se aplica a la comunicaci√≥n cara a cara como a la mediada por la tecnolog√≠a, as√≠ cuando una persona habla a otra su cerebro es la fuente de informaci√≥n, el oyente el destino, las cuerdas vocales del que habla el transmisor y el o√≠do del que escucha el receptor. M√°s adelante se a√Īadi√≥ al esquema inicial de Shannon y Weaver la interesante distinci√≥n entre ruidos f√≠sicos y sem√°nticos, as√≠ como la codificaci√≥n y decodificaci√≥n del mensaje, dando lugar a la Teor√≠a ‚Äúcompleta‚ÄĚ (Leiss, 130).

 

            En una reinterpretación actual del modelo lineal las etapas básicas en el proceso de comunicación humana son (Cuadro 2): 1. Decisión sobre el mensaje; 2. Codificación del mensaje deseado; 3. Transmisión de información; 4. Recepción del mensaje, y 5. Decodificación e interpretación del mensaje. De esta manera, "un acto de comunicación humana puede ser visto con el propósito de análisis dentro de una perspectiva lineal básica y así entender qué está pasando en cada etapa. Dentro de esta perspectiva, un mensaje se decide y formula por los emisores. Se transmite después de su conversión en la información que puede moverse desde el emisor al receptor. Se decodifica e interpreta por un receptor, que hace uso de significados acumulados en la memoria" (DeFleur, 1993:13).

 

 

 

                                                                                         Cuadro  1

                                           Etapas y actividades básicas en el proceso de comunicación

 

 

 

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Se ha considerado que la ventaja del modelo lineal de comunicaci√≥n est√° en la insistencia de la necesidad de precisi√≥n por parte del comunicador, que, por otra parte, tiende a considerar unidas la comunicaci√≥n y la acci√≥n. Tambi√©n ha venido a se√Īalarse como inconvenientes pr√°cticos del modelo: la confusi√≥n de comunicaci√≥n e informaci√≥n, la visi√≥n del receptor como pasivo, y la visi√≥n del mensaje como el propio significado. Este modelo en su sencillez insiste en la necesidad de ser preciso a la hora de emitir un mensaje, porque centra en lo comunicado casi toda la atenci√≥n. Parece como si la eficacia del mensaje fuera instant√°nea e incontrovertible.

 

            El modelo lineal de la comunicación parte de dos ideas generales sobre las que vale la pena detenerse: la primera es la consideración de la comunicación como un mero transporte de información, y la segunda es pensar que la clave del significado está en el propio mensaje y no en las personas, sujetos de la comunicación. En efecto, con frecuencia se tiene una concepción general de la comunicación como si fuera una cinta transportadora de conocimiento y de informaciones de una persona a otra. Pero este esquema simplista raramente funciona. Así, en las empresas tiende a considerarse que las funciones directivas son propias de comunicadores profesionales; el trabajo de un director es comunicarse con éxito con los subordinados, de manera que los subordinados crean y piensen de la misma manera que él, para ello dispone de todos los medios de comunicación propios de la organización. Sin embargo, en la práctica, este transporte nítido de la información es condición necesaria pero no suficiente de una comunicación eficaz y es, por tanto, compatible con fallos en el proceso comunicativo (Lucas, Galera, Ruiz, 2003: 72).

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Esta idea de la comunicaci√≥n como mero transporte efectivo de informaci√≥n va unida a la idea general de que el significado est√° en las palabras, en el mensaje que se env√≠a, sin pararse a pensar en que el significado est√° fundamentalmente en las personas (Berlo, 1969). La interpretaci√≥n de un mensaje puede ser diferente en el emisor y receptor en funci√≥n de las diferentes expectativas planteadas, de la experiencia de cada uno y de la situaci√≥n psicol√≥gica y social en que se encuentran. Por eso, nunca dos personas quieren decir la misma cosa con id√©nticas palabras. Por ello, las discusiones, cuando hay un fallo en la comunicaci√≥n del tipo "ya te dije yo", "lo que t√ļ me dijiste", "yo se lo que te dije"... suele ser in√ļtiles, adem√°s de muy nocivas por la p√©rdida de confianza mutua y personal que supone. Ante los fallos en la comunicaci√≥n no puede dedicarse el esfuerzo a buscar qui√©n es el culpable, sino a evitar que vuelva a ocurrir lo mismo la pr√≥xima vez, y para ello no hay otro camino que crear un ambiente en el que todas las personas se sientan libres para analizar las causas del problema sin perder de vista que el significado est√° fundamentalmente en las personas y no s√≥lo en el contenido de los mensajes. Y por lo mismo, asegurarse de la coincidencia del significado en el emisor y en el receptor, nos lleva al modelo circular de comunicaci√≥n, lo que significa dejar de lado la aparentemente clara distinci√≥n emisor-receptor, lo que requiere la utilizaci√≥n de nuevos conceptos que complican el modelo, pero lo hacen mas adaptable a la realidad.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† En efecto, podr√≠a decirse que el modelo de la comunicaci√≥n lineal expuesto nos muestra todo los elementos lo que hay en la comunicaci√≥n pero no indica realmente lo que ella es. En una formulaci√≥n m√°s precisa, es necesario puntualizar que se entiende por comunicaci√≥n "el proceso a trav√©s del que un conjunto de significados que han tomado cuerpo en un mensaje es trasladado a una o varias personas de tal manera que el significado percibido sea equivalente a lo que los iniciadores del mensaje intentaron" (Smith, 1995: 33). La comunicaci√≥n no es exactamente, por tanto, un traslado de significado sino un ajuste de este significado compartido entre dos sujetos, lo que supone normalmente m√ļltiples traslados: idas y vueltas de contenido informativo entre ambos sujetos.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Para intentar entender adecuadamente la anterior definici√≥n de la comunicaci√≥n humana hay que tener en cuenta varias aclaraciones: 1. Aunque lo que se transmite entre participantes puede concebirse como una simple unidad de significado (un "bit"), normalmente es un conjunto complejo de significados compuesto por muchos "bits"; 2. Hay conductas u objetos que parecen comunicaci√≥n, pero no lo son necesariamente; 3. La nueva informaci√≥n para satisfacer una necesidad individual no tiene que ser obtenida necesariamente a trav√©s de la comunicaci√≥n; 4. La recepci√≥n de la informaci√≥n produce necesariamente alg√ļn tipo de cambio en el receptor, alguna reacci√≥n, aunque no sea la deseada.

 

Modelo circular

 

            Sobre esta primera idea general de la comunicación que nos dan los modelos lineales y que hemos precisado es incompleta, vamos a intentar una definición genérica de la comunicación como un proceso de ida y vuelta de contenido informativo que produce cambios (Berlo, 1960). Esto significa que la consideramos algo más que información o transmisión de conocimiento. En este sentido el modelo sencillo y elemental en el que la se da una información como podría darse un objeto, está todavía muy alejado de la realidad y tiene una utilidad escasa.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† La comunicaci√≥n humana es un proceso durante el que fuentes individuales inician mensajes usando s√≠mbolos convencionales, signos no verbales y se√Īales contextuales para expresar significados por transmisi√≥n de informaci√≥n, de tal manera que otro proceso similar o paralelo de comprensi√≥n se construyen por la parte o partes receptoras a las que se dirige el mensaje (DeFleur, 1993: 10). En este proceso tiene especial inter√©s el lenguaje: un complejo de palabras compartidas, signos no verbales y reglas para su uso e interpretaci√≥n seg√ļn acuerdos dentro de un particular grupo humano o sociedad. Su importancia proviene del significado que transporta.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Sobre estas ideas algunos autores como Schramm (1949), Maletzke (1963) o Berlo (1960) fueron construyendo lo que se ha denominado el modelo circular de la comunicaci√≥n, que insiste en la ida y vuelta del contenido informativo como esencia de la comunicaci√≥n. En la misma direcci√≥n, m√°s recientemente DeFleur, Kearny y Plax (1993: 22), intentando acercarse m√°s a la realidad de la comunicaci√≥n analizando sus componentes y el proceso de cambio, han hecho la propuesta de considerar la comunicaci√≥n interpersonal como ‚Äútransacci√≥n simult√°nea e instant√°nea‚ÄĚ. La imagen utilizada es que finalmente comunicarse es intervenir en una negociaci√≥n, en un ‚Äútoma y daca‚ÄĚ, una transacci√≥n de informaci√≥n en el que se ha perdido de vista quien ha iniciado el trato y quien ser√° el beneficiado.

 

            Una exposición actualizada de estas ideas de circularidad puede venir definida por las siguientes proposiciones, consideradas básicas en la relación entre el emisor y receptor: 1. La codificación y descodificación al mismo tiempo en las dos partes. 2. El role-taking y el feedback es la doble relación entre ambos sujetos (ida y vuelta de la información). 3. La influencia del ambiente físico donde la transacción tiene lugar es evidente.        4. La importancia de las anteriores interacciones comunicativas. 5. La influencia de la situación sociocultural en que la comunicación tiene lugar. 6. Debe considerarse siempre la influencia de la relación social existente entre las partes. 7. Todos los intercambios se realizan de forma continua y simultanea.

 

            Sobre todo ello se propone el siguiente modelo actualizado de la Comunicación circular (Cuadro 2), que proporciona una visión bastante completa de la comunicación cara a cara entre las personas.

 

                                                                                         Cuadro 2

                                                                 Modelo circular de la comunicación

 

 

 

            En el modelo circular se propone, por tanto, una visión más amplia de comunicación con una concepción temporal que describe cómo esta tiene lugar de una forma más realista. “El nuevo modelo representa el proceso cara a cara de la comunicación humana como una serie de actividades recíprocas en las cuales cada parte se compromete al mismo tiempo. Ellas simultáneamente codifican y descodifican mensajes, se los transmiten mutuamente, poniéndose uno en el lugar del otro y en una comunicación de retorno, y se formulan respuestas mientras que la otra persona está transmitiendo. Por otra parte, en los procesos se producen influencias significativas que provienen de lo que se han dicho antes, del espacio físico en que se encuentran, de la naturaleza sociocultural de su actividad y del tipo de relación existente entre ellos" (DeFleur, 1993: 24).

           

            El modelo propuesto nos ayuda a tener en cuenta varias facetas fundamentales en el proceso de comunicación entre dos personas:

 

1. Se refieren a una realidad real√≠sima. Estamos en un proceso cuya realidad no ofrece dudas, al efectuarse la relaci√≥n en un ‚Äúaqu√≠‚ÄĚ y ‚Äúahora‚ÄĚ por dos sujetos presentes (que conjugan el ‚Äúyo‚ÄĚ). Dudar de la realidad de una conversaci√≥n cara a cara que estoy manteniendo no es natural, requiere un esfuerzo ‚Äúmetaf√≠sico‚ÄĚ considerable. Lo que no me ocurre a m√≠, no sucede en este lugar en el que me encuentro o ha acontecido anteriormente es otro tipo de realidad, mucho m√°s susceptible de suscitar dudas. Por todo ello la comunicaci√≥n interpersonal es la importante en la construcci√≥n de las realidades sociales.

 

2. Muestra la necesidad de la circularidad. Entre emisor y receptor De especial importancia en el Modelo descrito son el role‚ÄĎtaking y el feedback. Mediante el role-taking (tomar el papel del otro) se da "una actividad de una fuente o emisor por la que se asegura la probabilidad de que un receptor ser√° capaz de interpretar las intenciones y significados de un mensaje concreto". Con el feedback (comunicaci√≥n de retorno) tiene lugar un "mensaje dado, en una determinada manera, por un receptor, en respuesta a un mensaje transmitido por un emisor, puede ser verbal o no verbal" (Ibidem, p. 29).

 

3. Es un proceso ineludible e irreversible. Nos estamos continuamente comunicando, incluso al intentar no comunicarse es muy difícil dejar de transmitir información de ese deseo y dejar de percibir la respuesta del otro. La comunicación no es reversible, lo que ya se ha dicho no puede dejar de haberse dicho, lo ya escuchado no de deja de haberse oído. Se podrán pedir disculpas y  actuar como si esa conversación no hubiera tenido lugar, pero se sabe que ese intercambio de información ha tenido lugar.

 

4. Debe entenderse siempre en una realidad contextual. Más importante que el intercambio de información objetivo (lo que se dice) es su contexto interpretativo (donde se dice, como se dice), como se dice.

 

5. Hay una cierta confusión entre emisor y receptor. La idea del emisor como sujeto que inicia la comunicación, por tanto con un cierto carácter primordial o prevaleciente. Como atractiva novedad de este esquema conceptual hay que considerar la importancia que se da a la actividad receptiva, de escuchar. Con frecuencia suele pensarse en la recepción como una actividad pasiva, sin tener en cuenta su carácter esencial en una comunicación completa y eficaz. La falta de atención a este aspecto de la comunicación ha dado lugar a que hayan pasado desapercibidos muchos de sus problemas.

 

6. Adquieren una gran importancia los elementos no verbales. Una buena parte de la comunicación de retorno es no verbal, se asiente o contesta a una información con un gesto insinuado, un movimiento de ojos.

 

            Pero es necesario tener presente que la comunicación personal cara a cara, no deja de ser algo que es muy importante pero tan solo una formula de comunicación personal, que cada vez más se va expandiendo y multiplicando por la mediación tecnológica.

 

La mediación progresiva de la comunicación

 

            En definitiva, lo sobresaliente en las sociedades modernas, como es lógico, no es que exista comunicación sino la toma de conciencia de su importancia, y esto ha sido posible en buena parte por la aparición de la mediación de los mensajes y sobre todo de los medios industriales de comunicación o medios de comunicación de masas. Su existencia sí que es una de las características de la modernidad, pues los mass media son uno de sus productos típicos, a la vez que aparece como el más grande de los procedimientos de construcción social que existe.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Pero no podemos pensar en los medios de comunicaci√≥n de masas como la √ļnica forma de comunicaci√≥n mediada, como ocurre con frecuencia, especialmente si deseamos referirnos a las organizaciones. Pr√°cticamente todas las organizaciones utilizan los medios, pero pocas utilizan de una forma destacada los mass media. Las grandes organizaciones s√≠ tienen necesidad de formas de comunicaci√≥n colectiva. En cualquier caso, para casi todas las organizaciones la utilizaci√≥n de las cartas del tel√©fono o del fax es una necesidad, pero pocas utilizan para su funcionamiento la televisi√≥n o los peri√≥dicos de empresa. Por ello prestaremos una especial atenci√≥n a los medios personales de comunicaci√≥n, tan necesarios para el buen funcionamiento de las organizaciones modernas. De todas maneras, las organizaciones emplean los medios de la misma manera que los empleamos todas las personas, porque est√°n ah√≠ en la sociedad, para enviar lejos los mensajes o para transformar la informaci√≥n en art√≠culo de consumo de masas. Aunque las grandes organizaciones los necesitan adem√°s en la comunicaci√≥n interna y cuentan con ellos como un elemento imprescindible de su pol√≠tica comunicativa.

 

            Para entrar más a fondo en el estudio de la comunicación mediada, tiene interés recordar que los medios, además de ser dispositivos que mueven la información a distancia, de manera que la gente que está separada físicamente se pueda comunicar, alteran de alguna forma el sistema comunicativo. En efecto, los medios modifican de algunas formas el proceso de comunicación cara a cara, esquematizado en el modelo antes explicado. Estos cambios tienen que ver con la modificación de la relación social que vincula al emisor y al receptor del mensaje, por las nuevas relaciones emisor-medio y medio-receptor.

 

            La utilización de los medios cambia el modelo de comunicación empleado, en la medida en que se considera necesario fijar como adecuada una distancia (física, psíquica o social) entre emisor y receptor. De esta manera, cuando se escribe una carta o se habla por teléfono a una persona que está en la habitación de al lado, debe emplearse el mismo tono que si estuviera en los antípodas. La consecuencia de esta distancia es sobre todo que se limitan las posibilidades de adecuación efectiva del role-taking y del feedback, tan importantes en la eficacia comunicativa.

 

            Siguiendo con el propósito inicial para abordar el estudio de la comunicación, tras el análisis de  la comunicación personal y de su mediación, especialmente de la comunicación personal mediada, vamos a centrar nuestra atención en los medios de comunicación de masas. Esta progresión seguida de nuestro objeto de estudio es lógica, aunque desde el punto de vista histórico lo primero que atrae la atención a los estudiosos fue los medios de comunicación de masas. Tras la industrialización, la aparición de las sociedades industriales avanzadas o sociedades de masas a finales del siglo XIX da lugar a unas exigencias en distintos campos (integración, educación, información para el consumo, política, etc.) en los que se hace necesario la utilización de los medios industriales de comunicación o de masas ya disponibles.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Los primeros intentos de dar una explicaci√≥n general de la comunicaci√≥n de masas, adem√°s de los modelos lineales visto, que con toda probabilidad ten√≠an m√°s en la cabeza la comunicaci√≥n de masas que la interpersonal, part√≠an de la consideraci√≥n de un emisor enfrentado una audiencia o conjunto de persona receptoras. Aqu√≠ aparece el emisor como elemento dominante de la comunicaci√≥n al dirigirse a una audiencia sobre la que tiene un cierto dominio, de manera que su estimulo, su emisi√≥n de informaci√≥n tendr√≠a una respuesta inmediata en los receptores. Teor√≠as como la de la ‚Äúbala m√°gica‚ÄĚ o la de la ‚Äúaguja hipod√©rmica‚ÄĚ se mov√≠a en este contexto intelectual, donde ante el est√≠mulo que supone la emisi√≥n de un mensaje se tiene siempre una respuesta por parte de los receptores. Por el contrario, la experiencia va paulatinamente demostrando que hay un entramado de relaciones sociales tanto en el emisor como en la audiencia que complica bastante el proceso.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Todo esto ya es evidente en las teor√≠as sobre la comunicaci√≥n colectiva que van imponi√©ndose desde los a√Īos cuarenta del siglo XX. As√≠, la comunicaci√≥n de masas (mass communication) es, siguiendo a Dexter y White (1968: 9) "una comunicaci√≥n secundaria, cualificada por su multiplicaci√≥n a trav√©s de los instrumentos t√©cnicos, a fin de afectar a gran n√ļmero de gente, que aperciben, a su vez, de que otras muchas personas tambi√©n est√°n expuestas a ella". Con esta definici√≥n delimitamos los campos de la comunicaci√≥n de masas y de la personal, aunque mantengamos la experiencia de la conexi√≥n entre ambas pero calificando la primera de "indirecta, unilateral, p√ļblica, por medios t√©cnicos de comunicaci√≥n, dirigida a un p√ļblico disperso o colectividad" (Maletzke, 1964: 16). El modelo de Schramm de la comunicaci√≥n colectiva, ya perfectamente diferenciada en su concepci√≥n de la personal nos muestra unas realidades distintas racionalizar y a explicar.

 

            Con la experiencia de numerosas sistematizaciones llevadas a cabo para el estudio de la comunicación social,  podemos referir como sus principales facetas las siguientes:

            1. La existencia de un sujeto emisor institucionalizado, lo que supone considerar unos procesos sociales básicamente internos, aunque no ajenos al ambiente que rodea al medio;

            2. Las dificultades del role-taking del emisor, que debe realizar estudios previos de audiencia, manejándose, a pesar de todo con unos márgenes de error en sus apreciaciones;

            3. La necesidad de un mensaje ampliado en intensidad, amplitud y código utilizado;

            4. La existencia de filtros (gatekeper) al flujo de la información. Algunos  guardabarreras deben considerarse en el ámbito de la emisión otros en el de la audiencia;

            5. La presencia de gran cantidad de obstáculos (físicos y sociales) para que los mensajes alcancen la audiencia a la que se dirigen;

            6. La existencia de procesos de selección de la información recibida en la misma audiencia. La realidad de una audiencia receptora compleja, cuya situación viene definida principalmente por una red de relaciones sociales;

            7. Las dificultades de conseguir un feedback adecuado. La comunicación de retorno deja de ser un proceso natural, hay que organizarla, con sus correspondientes costes, para que se lleve a cabo con un mínimo de precisión.

 

            Estas consideraciones nos llevan a plantear el Modelo gráfico de la comunicación colectiva (Cuadro 3) siguiendo las pautas del modelo inicial de Schramm para los medios de comunicación de masas, aunque intentando completarlo con algunos elementos ya vistos en el modelo empleado para la comunicación personal. Todo ello nos pone de manifiesto claramente el concepto de comunicación social que estamos manejando.

 

 

                                                                                         Cuadro 3

                                                         Modelo gráfico de la comunicación colectiva

 

 

 

 

La nueva comunicación: un nuevo modelo

 

Para terminar, merece la pena hacer unas breves consideraciones sobre los cambios que recientemente se est√°n dando en nuestra consideraci√≥n de la comunicaci√≥n. En la √ļltima d√©cada se ha ido haciendo m√°s patente la importancia de la modificaci√≥n de las formas de comunicaci√≥n como consecuencia del cambio tecnol√≥gico. Los cambios comunicativos tienen una gran importancia en otros aspectos de la vida social. Hemos visto como se ha ido cambiando la denominaci√≥n de Nuevas Tecnolog√≠as o Tecnolog√≠as de la Informaci√≥n (TI) por el de Tecnolog√≠as de la Informaci√≥n y la Comunicaci√≥n (TIC), a√Īadiendo algunos matices a la expresi√≥n originaria.

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† La s√≠ntesis tecnol√≥gica en las TIC, en especial por el empleo de tel√©fonos m√≥viles de tercera generaci√≥n, que permite ya acceder a la prensa, la televisi√≥n, al cine o la radio, o tener tele-conferencias, va a dar un enorme desarrollo a este modelo de comunicaci√≥n. Las cifras recientes del empleo de m√≥viles en los pa√≠ses avanzados nos muestran que la tendencia es a tener m√°s de un m√≥vil por persona. Es significativo que alguno de los pa√≠ses iniciadores de Internet como Estados Unidos y Canad√°, vayan retras√°ndose en su incorporaci√≥n al uso de estas tecnolog√≠as. Por otra parte, el uso creciente en Asia e, incluso, en √Āfrica (donde 1 de cada 11 personas usa m√≥vil), muestran los intentos de utilizar las TIC como un atajo hacia la modernizaci√≥n.

 

Hay tres aspectos de la vida social que parecen en la actualidad √≠ntimamente relacionados: el trabajo, la educaci√≥n y la comunicaci√≥n. La toma de conciencia de su importancia y por tanto la preocupaci√≥n de los estudiosos por cada uno de ellos ha tenido lugar en este orden que indicamos. De esta manera, con la primera industrializaci√≥n, iniciada a finales del siglo XVIII, se subraya la importancia del trabajo, hasta el punto de haberse terminado denominando a las nuevas sociedades modernas como industriales o ‚Äďfinalmente- sociedades del trabajo. Antes de la madurez industrial, durante el siglo XX, ya es patente la necesidad de intensificar la educaci√≥n para no estrangular el proceso de modernizaci√≥n. Pero la preocupaci√≥n de los estudiosos por la comunicaci√≥n, su estudio en las ciencias sociales, no se aborda hasta que aparecen ya bien maduras las sociedades industriales avanzadas (y es patente, por consiguiente, la fuerza de los medios, el cuarto poder). Pero parece oportuno hacer una lectura l√≥gica m√°s que hist√≥rica de estos cambios en el proceso de modernizaci√≥n: cambia las formas de comunicaci√≥n humana y, por consiguiente, se transforma el proceso educativo y se hace necesaria una nueva forma de trabajar. Esto har√° que la visi√≥n comunicativa de los problemas aporte nuevas luces a la comprensi√≥n de los cambios educativos y en el trabajo. As√≠ las nuevas formas de comunicaci√≥n han potenciado el cambio en los procesos educativos, potenciando la ense√Īanza online. Tambi√©n se ha consolidados los cambios iniciados en el trabajo, patentes en¬† el inicio de las sociedades post-industriales.

 

            En cualquier caso, en  la nueva sociedad de la información y del conocimiento se han alterado considerablemente los modos de comunicación por el uso intensivo de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). En la actualidad, con la expansión creciente de Internet, las páginas Web y los teléfonos móviles, están apareciendo unos nuevos modelos de comunicación más individualizados, flexibles, interactivos y participativos.

 

            Debemos ir hacia un nuevo modelo de la comunicación que tenga presente características tan diferentes como: 1. La sobreabundancia de información, que conlleva  importancia del contenido y potencia ilimitada; 2. La frecuente existencia de muchos emisores diferentes, pero de uno a uno (Webs, Blogs, Wikis, etc.); 3. La mayor confusión entre emisor o receptor, con  usuarios  en entornos conectivos, no receptores; 4. Lo intentos de vuelta a la conversación, con instantaneidad y sin costes, más allá de la lejanía, considerando que el futuro es el mensaje (SMS); 5. La realidad de la comunicación no es secuencial (hipertexto)

 

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† El Cuadro 4 nos muestra un primer intento de hacer un modelo, en el que se reflejan las consecuencias de la comunicaci√≥n mediada por ordenador que puede ser √ļtil como una racionalizaci√≥n a completar.

 

 

 

 

Cuadro 4. Modelo de comunicación mediada por ordenador

 

 

 

 

Conclusiones

 

            Para terminar, parece oportuno hacer un comentario final sobre algunos de los puntos  vistos, que en su conjunto puedan ayudar a comprender mejor la importancia de de los modelos comunicativos en el proceso de modernización:

 

1. La tardía atención a la comunicación en las ciencias sociales hay que entenderla como consecuencia de la naturalidad o normalidad de este fenómeno. Está tan implícita la comunicación en la relación entre los hombres que la reflexión sobre ella y su estudio metódico se inicia muy tardíamente, ya en el siglo XX, cuando se hace patente su influencia a través de los medios de comunicación de masas, considerados tan poderosos que empiezan a ser denominados el cuarto poder.

 

2. La utilizaci√≥n de los modelos lineales de comunicaci√≥n bien avanzado el siglo XX es un importante paso en el proceso racionalizador de la comunicaci√≥n. Estos permiten distinguir cada vez con m√°s precisi√≥n los elementos que intervienen y las etapas a tener en cuenta en una consideraci√≥n plausible de su desarrollo. Estos primeros modelos hacen posible intentar delimitar la d√©bil l√≠nea que separa el traslado de informaci√≥n entre un emisor y un receptor y la m√≠nima comunicaci√≥n, y permiten diferenciar entre las m√ļltiples formas de relaci√≥n social que conllevan intercambio de datos la que es realmente comunicaci√≥n. Tambi√©n se explicita la necesidad de los c√≥digos compartidos y la existencia de ruidos.

 

3. La consideraci√≥n del proceso comunicativo como necesariamente circular, idea y vuelta de contenido informativo que produce alg√ļn cambio, supone un paso m√°s en la comprensi√≥n interpersonal de informaci√≥n ajustada y compartida que es siempre la comunicaci√≥n. Las aportaciones a mitad del siglo XX de Berlo, Schramm y otros estudiosos muestran definitivamente la necesidad de una m√≠nima respuesta a la acci√≥n comunicativa iniciada que manifieste la necesaria atenci√≥n del receptor y d√© lugar a la realimentaci√≥n del intercambio. La lectura actual del conocimiento acumulado ha ido se√Īalando, en un proceso tan normal y aparentemente simple como el comunicativo, nuevos elementos a a√Īadir: el feedback, el role-taking, tambi√©n instant√°neos y espont√°neos, la historicidad, el ambiente social establecido, etc. Esto nos permite definir el proceso con precisi√≥n y enriquecerlo con algunas precisiones definitivas como su car√°cter no necesariamente verbal.

 

4. Los deseos de aumentar la capacidad comunicativa y la evoluci√≥n tecnol√≥gica confluyen en la utilizaci√≥n de artefactos o medios crecientemente sofisticados, para alterar la realidad por excelencia del intercambio preciso de informaci√≥n caracter√≠stico de la comunicaci√≥n personal cara a cara. La mediaci√≥n permite alterar la identidad de la persona concreta, su aqu√≠ y ahora. Se puede as√≠ afectar el espacio, el tiempo y la misma realidad personal en el intercambio de informaci√≥n. Pero a la vez da lugar a alteraciones en los c√≥digos utilizados (es necesario codificar pensando no solo en el receptor del mensaje, tambi√©n en el medio) y sobre todo se modifica o difumina la misma circularidad, esencial, como hemos visto en el proceso de puesta en com√ļn de la informaci√≥n, con lo cual se dificulta el ajuste continuo entre del emisor y del receptor.

 

5. La mediaci√≥n comunicativa llega a su punto √°lgido en la utilizaci√≥n de los medios de comunicaci√≥n de masas. Al intentar a trav√©s de medios industriales (la prensa, el cine, la radio, la telefon√≠a o los libros) el traslado de informaci√≥n a un p√ļblico amplio, disperso y heterog√©neo, se acrecientan las dificultades de conseguir el feedback de la audiencia y puede ponerse en duda la existencia de un proceso realmente de comunicaci√≥n. Se hace necesario, en definitiva, institucionalizar la comunicaci√≥n de retorno. Igualmente el nuevo modelo debe distinguir muchos aspectos nuevos tanto en el emisor y en los receptores. Especial inter√©s tiene la consideraci√≥n de la audiencia como socialmente estructurada, lo que ha permitido diferentes aportaciones te√≥ricas que va desde el estudio de los l√≠deres de opini√≥n a las propuestas de la¬† two step flow theory. Tambi√©n se hace necesario la atenci√≥n sobre la figura del gate keeper, con una clara distinci√≥n creciente entre los filtros cercanos al emisor o a la audiencia.

 

6. Recientemente hemos asistido a cambios en la mediaci√≥n de la comunicaci√≥n como consecuencia de la aparici√≥n de los ordenadores, de Internet, de las p√°ginas Web. El uso creciente de estas tecnolog√≠as ha hecho cambiar las formas de comunicaci√≥n y nos urge a ir se√Īalando en t√©rminos generales las caracter√≠sticas de un nuevo modelo comunicativo, que nos sirva de gu√≠a para movernos y ser capaces de elaborar teor√≠as cient√≠ficas que deductivamente permitan el contraste de hip√≥tesis y el consiguiente avance del conocimiento en este campo. El nuevo modelo, en un contexto de abundancia de informaci√≥n, insiste en que se acrecienta la confusi√≥n entre emisores y receptores, as√≠ como en el ambiente social conectivo y la gran importancia de los procesos de interacci√≥n internos estructurados tanto en emisores como en receptores. La importancia de elementos como los motores de b√ļsqueda o los portales corresponde a la necesidad de recibir orientaci√≥n ante el marasmo de informaci√≥n de la World Wide Web. El acercamiento al funcionamiento en tiempo real de la comunicaci√≥n de ida y vuelta permite hablar sin reparos de comunicaci√≥n. El modelo parece √ļtil para la comunicaci√≥n interpersonal, los peri√≥dicos digitales o los blogs. La aparici√≥n de los tel√©fonos m√≥viles de tercera generaci√≥n est√° dando unas posibilidades de confluencias nuevas y flexibles que van a tener de inmediato enormes consecuencias

 

 

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